Ayto de Cogeces del Monte
Historia
Disfrutamos de uno de los entornos más privilegiados de toda la provincia vallisoletana, donde los valles parten profundamente el páramo y en la confluencia de arroyos que derivan finalmente en el Duero...
Cogeces del Monte es a la luz de la arqueología, morada del hombre desde hace milenios, concretamente desde los tiempos del Paleolítico hasta nuestros días.
El lote de hachas de piedra tallada y de otros instrumentos recuperados , evidencian ese pasado remoto de época paleolítica.
También hemos constatado el paso de Roma por el término de Cogeces del Monte en numerosas monedas, entre las cuales había denarios de plata, y la invasión de los bárbaros a comienzos del siglo V de nuestra Era.
Los musulmanes, derrotaron a la España Visigótica y se adueñaron seguidamente de la Península,la cuenca media del Duero y, por tanto, el emplazamiento de Cogeces del Monte, pertenecieron de manera sucesiva al Emirato de Córdoba, a la Kura o provincia de Toledo, al Califato Cordobés y por último a Medinaceli.
Durante la reconquista, la muerte de Almanzor , el epílogo desastroso que los hijos de éste pusieron a la dictadura paterna, la desaparición del Califato Cordobés y de su máxima autoridad, el Califa Hixem III en 1030, y la conquista de Toledo por el Rey Alfonso VI el año 1085, hicieron desaparecer el azote musulmán de la Submeseta Norte, trasladaron la frontera del Duero a la Cuenca del Tajo, e impulsaron el resurgir espléndido de la Extremadura Castellana y, por tanto de las tierras de Peñafiel y de Cuéllar a la que permaneció ligada Cogeces del Monte durante siglos.
Una segunda repoblación de la Tierra de Cuéllar fue llevada a efecto por el Conde Pedro Ansúrez.
Por aquel entonces, ya existía una ermita con la advocación de Nuestra Señora de la Armedilla - inmediaciones de Cogeces del Monte - y que muy pronto adquirió un gran renombre.
Las aldeas de la "Comunidad de Villa y Tierra de Cuéllar" ya formaban parte de la nueva diócesis de Segovia creada por el Pontífice Calixto II en 1123.
En el año 1147, el Abad Don Raimundo de la Orden Cisterciense recibía la donación del lugar de Nuestra Señora de la Armedilla y algunos predios limítrofes en la demarcación de Cogeces del Monte.
